Es época de verano, de descanso y las playas de Cartagena de indias están llenas de turistas y a la par son invadidas por vendedores que ofrecen todo tipo de mercancías y servicios.
En medio de esta gran cantidad de gente, soy una más de las turistas que disfruta del sol, la alegría, la playa y de una mañana de descanso. Se acerca un hombre afrodescendiente, de contextura gruesa y de un metro ochenta aproximadamente. Trae un morral a cuestas y en su brazo izquierdo carga una caja en forma de exhibidor de joyas. Me las ofrece —'Seño', estas no las encuentra en ningún lugar del planeta.
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Foto Propiedad intelectual Hilando las Historias |
Con una sonrisa por la presentación, me retiro las gafas y observo lo que llevaba. Trae pendientes, collares y pulseras.
Pacho comienza a sacar de su maleta, como si fuese un mago, todo lo necesario para comenzar a tejer e insertar las piedras de coral, para hacer una de sus creaciones.
—Yo mismo los hago, pero si usted quiere le hago un juego a su gusto.
Accedo a que realice algunas prendas para mí. Mientras comienza su trabajo, se presenta
—Mi nombre es Francisco, pero me gusta que me digan Pacho.
Con el timbre de voz característico de los hombres de la región costera del norte de Colombia, entabla una conversación, que deja entrever la lucha diaria para darle el sustento a su familia.
—Soy Cartagenero a mucho honor, esta ciudad me vio nacer hace casi 50 años y la amo porque ella me ha dado todo. Mis padres mi esposa y mis hijos.
—¿Cuántos hijos tiene? Le pregunte con mucha curiosidad, porque sé que en esta región los hombres son muy prolíferos.
—Cuatro muchachos entre los 6 y 20 años. Ellos también son de acá y he tratado de darles lo mejor.
Francisco cuenta que recorre la playa más de cinco veces en un día, poco más de 7 kilómetros diarios, en busca de turistas para ofrecerles su trabajo y dejarles la más finas joyas tradicionales cartageneras y que tengan un bello recuerdo de la heroica.
¿Cómo hace un hombre tan grande para realizar un trabajo tan fino y bien elaborado?
—Con paciencia amor y servicio. Ríe fuertemente y su dentadura blanca ilumina la charla. Continúa —Mire seño, yo he tenido que trabajar muy duro en esta vida, he aprendido a ser agradecido y la mejor manera es hacer las cosas bien. Solo espero que la gente me recuerde cuando cuente la historias de sus pendientes, collares y pulseras, y diga, las hizo un <<negro colombiano>> y son de calidad. Vuelve a sonreír y su risa es contagiosa y alegre.
—Yo trabajaba como pescador, pero eso se puso muy malo, porque no pagaban bien lo que sacábamos del mar, entonces un día mi esposa aprendió a hacer todo esto, pero ella no podía salir a la playa, así que le dije en medio del desespero, por la falta de dinero, que me enseñara y aprendí. Desde entonces esto es lo mejor que sé hacer y lo hago con mucho amor.
¿De dónde salen tantas combinaciones?
—No lo sé, solo me dice un turista qué quiere y yo lo hago, no hay modelos repetidos, por eso quien viene a Cartagena se lleva una pieza única, especial, exótica y bella.
—Al turista hay que mimarlo, darle lo mejor y lo que él quiere, así que he aprendido a conocerlos y dejo que sus gustos se hagan realidad con mi trabajo. Llevo 15 años en esto, así que eso debe ayudar para la creación. Para mí este trabajo es gratificante porque gracias a él he podido mantener a mis pelaos y a mi mujer.
Cuando habla de esta hermosa ciudad amurallada, que permanentemente esta en verano, su cara se ilumina y su voz toma un carácter romántico.
—Yo salgo a trabajar desde las ocho de la mañana y termino a las cinco, me conozco la playa y la ciudad al derecho y al revés. Cartagena es hermosa, tiene comida excelente, vienen muchos turistas, tiene una historia enmarcada en la ciudad amurallada y se muestra mejor en el reinado de belleza y en loes eventos que traen turismo.
—Yo vivo en un barrio pobre de Cartagena, que se está junto al aeropuerto, tenemos dificultades con los servicios públicos porque aquí el alcalde no hace nada por los pobres.
Mientras Pacho trabaja le observo con curiosidad que tiene una uña muy larga que le sirve para sacar las piedritas que utiliza, cuándo le pregunto sobre ella dice con la alegría caribeña
—Aja, esta uña la cuida más que a mi mujer...ríe a carcajadas, me la deje crecer porque me sirve para atrapar cada bolita sin que se me caigan. Eso también es la magia de mi trabajo. La cuido mucho, la limo cada semana, le doy forma y me aplico productos para fortalecerla, es mi instrumento de trabajo.
Nuestro encuentro no duró más de treinta minutos y en ese tiempo me ha realizado un hermoso juego de aretes collar y pulsera y sí, tiene razón son irrepetibles, son un bello recuerdo de Cartagena de Indias y junto con esto me queda ese sabor costeño, la risa contagiosa de Pacho, su alegría y el amor por su patria chica, Cartagena.
Material fotográfico y textual registrados en la Dirección de derechos de autor Número 1-2015-58618
A vida é uma jóia, de partilhas, de ver, de ouvir e sentir. Algumas vezes há quem as faça e há quem as receba, numa dádiva de vidas, permuta de momentos.
ResponderBorrarEl rebusque, la manera más utilizada por la mayoría de los colombianos para obtener el sustento diario y sacar adelante a la familia. Tu relato es un gran homenaje a Juancho y a todos los que diariamente, como él, le sirven a la gente con su trabajo y honradez.
ResponderBorrarUn abrazo.
Rafael Humberto gracias por tomarte un tiempo para leernos y por tus gentiles palabras.
BorrarSí, es un homenaje a los cientos, miles y quizá millones de colombianos que cada día aman su trabajo "del rebusque", y que con ellos son capaces de hacer más importante a mi país.
Recibe un cordial saludo.
Orgullo colombiano.
ResponderBorrarGracias por hilar tantas historias perdidas.
Espero en el futuro poder leerlas en un libromen fisico para mi madre que usar el computador le afecta su salud.
Jamás deje de escribir. Felicidades
Gracias por su cariño, ojalá tus palabras se hagan realidad y en algún momento la vida nos de la oportunidad de tener en físico este maravilloso mundo de tantas historias por hilar e hiladas.
BorrarSi se cristaliza esta realidad, le avisare para compartirlo con mami.
Cordial saludo.
Excelente relato. ¡¡gracias por compartir esa linda experiencia!! ^_^
ResponderBorrarLuis Vicente gracias por tus comentarios. Gracias por dedicarnos tu tiempo para leer nuestras historias.
BorrarCordial saludo.
Que hermoso es comenzar el día con esta hermosa historia para admirar.
ResponderBorrarSiga escribiendo y contando nuevas historias.
Abrazos desde la Guajira.
Gracias por tus palabras, ellas me motivan para seguir hilando las historias, que cada día encuentro a mi paso.
BorrarCordial saludo a la gente hermosa de la Guajira.